Contrato en el que aseguramos una tasa de cambio a futuro (a 30, 60, 90, 180 o 360 días) igual a la tasa de cambio actual más un premio (igual o
mayor al interés efectivo), si a la firma se deposita el 100% de divisas a cambiar. Contrato negociable en nuestro mercado secundario; no puede ser cancelado.